lunes, 7 de enero de 2013

PALABRAS ENGUERINAS XXIV


Son tan abundantes las palabras y las expresiones enguerinas de todo tipo que usaban nuestros antepasados (muchas de las cuales aún se usan) que parece imposible anotarlas en su totalidad. Si a ellas añadimos las que constantemente son “inventadas” por los que aún permanecemos de pie, la riqueza del léxico enguerino se convierte en  algo más que llamativa. De ahí que algunos insinúen que lo que llamamos “parla enguerina” en realidad es una lengua con todos los merecimientos.

            Es recto reconocer que, al día de hoy, muchas de las palabras, los dichos, las expresiones antiguas de nuestra parla han desaparecido del uso corriente, incluso de los enguerinos mayores. Y si hablamos de las generaciones más jóvenes, las pérdidas son todavía más llamativas. Poco a poco la riqueza que supone poseer una manera propia y distinta de hablar, valiosa herencia que nos viene desde antiguo, se está llevando al peligroso límite de la ignorancia y del olvido. No es suficiente el esfuerzo decidido de  unos pocos, apasionados por el “enguerino”, ni el entusiasmo que algunos muestran escribiendo en nuestra parla, utilizándola en público o representándola en el escenario. Se precisa el concurso de todos cuantos se sientan enguerinos.

Especialmente, desde aquí, hacemos una llamada a los mayores, para que no duden en utilizar en familia o entre amigos las palabras y expresiones que conocen; y que dejen claro ante los suyos que cuando pronunciamos una palabra, un dicho, una “charrá” en enguerino eso no significa que hablemos mal, como nos achacan algunos. Simplemente, estamos utilizando nuestra lengua, la que hemos heredado de nuestros padres. Y eso debe ser suficiente argumento.

Veamos ahora una nueva serie de palabras, algunas en desuso.