sábado, 22 de enero de 2011

Palabras Enguerinas II


Recuerden que mediante esta sección de nuestro blog pretendíamos, básicamente, dos cosas:
* incitarles a participar en su elaboración, y
* crear ambiente de que nuestra parla es algo importante, no simplemente restos del pasado.

Hoy comenzamos donde terminábamos la primera parte de PALABRAS ENGUERINAS: con la palabra FORCAT. Contaremos algo de la historia de esta herramienta, de los elementos que la componían y del servicio que prestaba.

Escenas del Pasado


Es posible que algunos no llegaran a conocer a Fernando Palop; difícil, pero posible. Nació y se crió en la casa cantonera de entrada a la calle Gracia desde El Porchet. Sí, donde en la actualidad está la relojería. Allí estaba la casa de sus padres que, como tenían horno y no sé si molino en Santísimo, se les apodaba “de las harinas”.

Pienso que Fernando era de los más pequeños entre los hermanos, pero en inteligencia, si no era el mayor ¡qué poco le faltaría! Ah, y eso que tenía otro hermano –Pepe, conocido como Pepito “el de las harinas”, a pesar de su enorme estatura– que llegó a notario de Valencia.
Fernando sólo llegó a Magistrado de la Audiencia Provincial de Valencia… ¡casi ná!

Sí, ya sé que ni le hicieron hijo predilecto. Pero no lo necesitaba. Llegaba a su Éngra y…, bueno: mejor leerlo para saber cómo se sentía a la sombra del Piquet.

Tuve la suerte de disfrutar de su deferencia y, a pesar de la diferencia en formación y edad, creo alcancé a ser su amigo.
Con él aprendí una lección, que uso yo las contadas ocasiones en que, ahora, alguien me habla de usted. La anécdota fue la siguiente:

Debía ser por finales de los años cincuenta del siglo pasado. Eduardo Amorós y yo solíamos ir a nadar en verano.
Un día apareció Fernando Palop con su hijo mayor. Y, campechano como era y con facilidad de palabra y pensamiento, pronto nos sedujo con su conversación.
Nosotros –Eduardo y yo mismo– nos dirigíamos a él con el tratamiento de usted, cual era la costumbre. Fernando, cada vez que nos escuchaba darle ese tratamiento, tan normal en aquellas fechas, nos corregía, aunque a nosotros no nos salía tutearle, no sé si porque lo veíamos tan mayor o por el alto rango social o, simplemente, porque por algo nuestros padres se gastaban el dinero para que fuéramos educados. El caso es que no nos salía el tuteo.

Para finalizar. Un día, en mitad de la charla, nos espetó:
Pero bueno; ya está bien tanto usted, usted.... Si en mi pueblo no logro que me hablen de tu…  cualquier día,  hasta en casa mi mujer usará  el tratamiento…

Así era el Ilmo. Sr. Magistrado. He conocido a otros enguerinos, con inferior categoría social y no sé si con tanto saldo en la cuenta corriente (pues ni siquiera sé el de la mía), que exigían se les hablaran de usted y, claro, uno comprende que nadie les dirigiera la palabra.
A Fernando el de las harinas: todos le saludaban y hablaban; bueno, todos… menos los de siempre.
 
Poco a poco iremos publicando trabajos que publicara relativos a nuestras costumbres, parla, etc que gozaba narrándolas. Como muestra aquí tienen una.
Espero la disfruten
Acceso al Documento

sábado, 27 de noviembre de 2010

Palabras Enguerinas I.

La Parla Enguerina, la forma de hablar que nos distingue, tiene raíces muy antiguas y está formada por cientos de palabras, expresiones, dichos y charrás que nos identifican. Desde hace siglos, muchos enguerinos se han preocupado de recoger y guardar este variadísimo material, sabedores de que se trata de una riqueza que no debe desaparecer. Y algunos de nuestros escritores más conocidos lo han introducido en sainetes, cuentos, romances y otras formas literarias.

A través de esta publicación y con este formato nuevo,  ofreceremos mensualmente una serie de palabras y expresiones enguerinas extraídas tanto de las fuentes escritas que están a nuestro alcance como de las conversaciones diarias de nuestros paisanos. No es un material acabado. Entre todos lo podremos completar. Esperamos vuestras sugerencias y también las correcciones que os parezcan necesarias.



jueves, 18 de noviembre de 2010

Costumbres Enguerinas.


Quico Manuel, como era conocido por sus amigos, vivió en la calle del Porchet, que fue el antiguo nombre con que se designaba la calle que, en forma de media circunferencia, arrancaba precisamente de su casa, en el cruce de la calle del Rosario, y terminaba Francisco Manuel Aparicio es a todas luces quien nos honra al permitir la apertura del blog De parla enguerina con la obra más conocida de sus múltiples y variadas producciones literarias.

Cuentan que su vivienda se encontraba donde hoy queda el comercio “Teresita” en la plaza las Moreretas.

Galante donde los hubiera, permaneció soltero hasta el final de sus días. La soltería y la ubicación de su vivienda le sirvieron para utilizar como seudónimo “El Solitario del Porchet”, con el que firmó bastante de sus colaboraciones literarias, especialmente en el periódico El Enguerino.

 

De talante y vinculación liberal encontramos dicho perfil ideológico principalmente en sus acerbas críticas al manto tradicionalista de la sociedad bienpensante de su época. Plasmación de tal mordiente irónico es, precisamente, la obra con que nos congratulamos presentar al iniciar el nuevo blog destinado a retomar nuestra parla, a la vez que vamos creando esa bibliografía enguerina, junto al blog Enguera en la palabra, su hermano mayor.

Nuestro deseo es que disfruten con “costumbres enguerinas. Juguete en un acto y en verso” de nuestro autor:

jueves, 11 de noviembre de 2010

Presentación del blog


Nuestro Grupo de trabajo, que inició el blog Enguera en la palabra y persigue ofrecer la riqueza cultural escrita de nuestra población, se  marcó el compromiso de crear una biblioteca en red sobre temas relacionados con la Sierra de Enguera o, si prefieren, el distrito o antigua comarca, con un objetivo final: el pueblo que pierde su identidad está condenado a no tener futuro.

Tal compromiso se amplía desde este mismo instante, mediante un nuevo blog con nombre De parla enguerina, que persigue adelantar las fechas que completen el objetivo de la biblioteca en red.

En este segundo blog insertará semanalmente documentos relativos a nuestra parla, siguiendo la cadencia siguiente:
Primera semana: Escritos de nuestros autores denominados “clásicos”.
Semana siguiente: Fonoteca de documentos sonoros de nuestra cultura: sainetes representados, grabaciones musicales, etc.
Tercera semana: Léxico enguerino
Semana cuarta: Trabajos varios.

 
El anterior esquema de entregas se mantendrá durante unos años. De hecho, confiamos que sean los suficientes hasta colocar la totalidad de documentos de esta índole que integrarán la biblioteca.
En este loable empeño recabamos la participación de cualquier enguerino que quiera adherirse al grupo de personas que conformamos esta línea de trabajo.
Igualmente agradecer la atención que esperamos suscite “De parla enguerina”, blog de documentos en nuestra forma de hablar, que quiere unirse a otras iniciativas como la llevada a cabo por la Agencia de desarrollo local en “Un enguerino… una foto” y otras muchas llevadas a cabo y con éxito por las muchas y varias Asociaciones con que cuenta Enguera y su comarca.

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¿Por qué decidimos abrir un blog específico sobre nuestra parla?
Los niños de Enguera, sus caseríos, así como los de la Canal hablan su lengua materna. Nosotros pretendemos desterrar la imagen que, trasmitida desde la escuela, sostiene que esos niños hablan mal el castellano o, simplemente, mezclan valenciano y castellano.

 
Por ello pretendemos colocar en su justa medida lo que es nuestra cultura y, consiguientemente, nuestra lengua materna, a saber: la cultura y lengua de LA SIERRA.
¿Es que tan grave puede llegar a ser la negación de nuestra cultura y lengua materna?
No lo sabemos, aunque lo sospechamos. Pero sí sabemos que la negación de su existencia es un elemento conceptual más para lograr que nos sintamos personas marginales… y eso no lo podemos admitir.
Nosotros aplaudimos que a nuestros niños se les enseñe castellano, valenciano, inglés y cuantas lenguas sean tenidas por conveniente.
También admitimos que, con el dinero de todos, se subvencione la rotulación de tiendas, bolsas de compra, etc en cualquier otro idioma distinto al nuestro por nuestras calles.
Y ese mismo loable empeño debe propiciar rescatar y recrear nuestra cultura y nuestra lengua materna.

Este blog quiere colaborar a este encomiable fin, tan sentido y compartido por las sucesivas generaciones de enguerinos que han contribuido en el tiempo a su mantenimiento.
 En la propia calle del Emilio Granero se pueden ver estas dos imágenes:
El Lloc y Ou Verd, éste último con el subtítulo siguiente: “Abrimos lunes”