jueves, 19 de mayo de 2011

Cosas d'Engra

De José Gascón Marín poco podemos decirles, pues todo lo que conocemos de su vida lo relatamos en las frases que siguen.
Nace en el seno de una familia acomodada: los Gascón de la calle Desamparados que, entre otras propiedades, lo fueron de las tierras donde está ubicado el pozo del Rey. A tales tierras conducía la Senda de la Olivereta de la Gascona, posteriormente renombrada de san Vicente según don Pedro Sucías.
Dicha “olivereta”, a mi entender, todavía señorea en la que pudiéramos catalogar
como árbol monumental, bajo el camino de La Icena

Llegado el tiempo casó con Concha Marín Abella, hija mayor del boticario que todavía hoy puede deleitarnos gracias a sus colaboraciones en El Enguerino.
El matrimonio se estableció en el segundo piso de la casa, hoy numerada seis, de la calle Doctor Albiñana; precisamente en el tramo que, anteriormente, se denominara calle Mayor. Del matrimonio nacieron cuatro hijos, en primer lugar, los gemelos José y Gloria, luego Conchita y, finalmente, Matilde.
En dicho domicilio residieron hasta que, crecidos los hijos y buscando nuevos horizontes para éstos, marchan a Alacuás donde se establece y desarrolla la familia.

Es en Alacuás, y previsiblemente en su jubilación, cuando escribe las colaboraciones a la revista Enguera. Tales trabajos los presentaba anualmente bajo el genérico Cosas d’Engra, que hoy nos honramos presentándolos para que ustedes los disfruten.

Gran aficionado a la fotografía, a él debemos la soberbia imagen del Altar Mayor
que engalanaba la Parroquia.
 
 

jueves, 12 de mayo de 2011

Palabras enguerinas V


Ya quedó escrito que la Parla Enguerina se extiende por todos los ámbitos de la vida social y también de las actividades que ocuparon antaño a nuestros mayores así como de las que nos ocupan ahora. Verdad es que la poderosa influencia del castellano (y, en menor medida, del valenciano), sin olvidar nuestra propia dejadez, han hecho que estemos relegando y hasta olvidando en la práctica el uso de algo que es tan nuestro como la ermita de San Antonio, la actual Residencia, las Plazas, el Campanar o las Danzas. Es decir, la Parla Enguerina.
Plaza del Convento con la fuente a la izquierda
 
Sin embargo, el monumento lingüístico que levantaron quienes nos precedieron está ahí, presente y vivo para quienes lo quieran conocer y utilizar. Nosotros, con esta página, os invitamos a conocerlo mejor y a apreciarlo como se merece.
Otro monumento es la Vía Heraclea en su trazado por los Altos de Pepe Rafael
 
 Hoy nos acercaremos a un conjunto de palabras que nos llevarán al mundo del laboreo en nuestras tierras. Y ellas, las palabras, nos hablarán de los hombres y mujeres (y ¡ay!, también de los niños y niñas) que las usaron al trabajar en el campo. Convine anotar que solo traemos algunas. Existen muchas más.

Imagen actual de nuestro pasado agrario

miércoles, 4 de mayo de 2011

COMEDIA DE SANTA CRUZ

Aprovechamos la Fiesta de la Calle y la tradicional Bendición de Términos para presentar la obra “Costumbres enguerinas. La fiesta de Santa Cruz” escrita en 1890 por quien fuera Secretario del Juzgado:Juan Bautista Sanchís,  “Batistet”.


Por lo demás, existen diferentes versiones de esta obra siendo la más difundida el arreglo de Pepe Ciges y Emilio Granero por cuanto de ella se publicaron diversos retazos en la Revista Enguera que, al parecer, nunca se representaron.


Hemos respetado, al margen otras consideraciones, el original que amablemente nos hiciera llegar José Antonio Palop y que no es sino una trascripción que su padre hiciera a máquina con cinta de dos tintas


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jueves, 28 de abril de 2011

PREGONES

Fernando Palop, como dijimos en otro número anterior de este mismo blog, era un enamorado de su pueblo. En esta selección, titulada “Pregones”, observen cómo el ajetreo de la gran ciudad, le retrotrae a sus recuerdos… calles “ruidosas, mas tan llenas de humanidad y vida, tan en ordenado desorden…



Calle dedicada al último pregonero oficial de la Villa e imagen del actual sistema de bandear

Aprovechamos la ocasión para insertar la autobiografía tal como apareció en la revista Enguera y así corregir alguna incorrección en la que insertamos anteriormente.
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jueves, 21 de abril de 2011

Romances de ciego

Sobre los “Romances de Ciegos” en nuestro pueblo se ha escrito e incluso grabado algunos de ellos. Mediante la publicación de estos cuatro queremos animar a quienes conozcan algún otro romance, o tenga noticia sobre algún ciego que los recitara, a que se ponga en contacto con la dirección de esta publicación o, directamente, nos lo hagan llegar para configurar un número especial o, mejor, una sección fija en este blog.
 
Los que hoy presentamos tienen doble origen: el primero de ellos –El milagro de los pajarillos– está tomado de unos papeles que nos hicieron llegar cuyo origen está en la familia de los Calientas, y presentado tomando las imágenes de un trabajo de Matías Aparicio.
Los tres restantes los debemos a la prodigiosa memoria de Amalia Vila García quien recuerda, de una parte, el cariño con que la voz de sus padres la arrullaban en aquella dura infancia y, de otra, el afecto e ilusión con que les escuchaba.
 Esperemos con la colaboración de todos poder establecer una sección fija de canciones de ciego, romances etc., al igual que las de obras escritas o la de Palabras enguerinas.

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martes, 12 de abril de 2011

De mi archivo anecdótico


Manuel Albiñana Sanz nació el 31 de diciembre de 1896. Era uno de los tres hijos varones del doctor Albiñana Tiestos y, consiguientemente, hermano de José  María.
Estudia en Enguera bajo la instrucción de un telegrafista, amigo de don Francisco Piqueras quien era su cuñado y, además, tutor al quedar huérfano en 1.909.


Obtuvo plaza en una nueva carrera: “Geómetra del catastro”, predecesora del actual título universitario impartido en las Escuelas Técnicas Superiores de Ingeniería Geodésica, Cartografía y Topografía.
Casó con la burgalesa Teresa Rodríguez de Velasco, matrimonio que no tuvo descendencia.  
A la muerte de Manuel Albiñana, la viuda cedió sus escritos al Ayuntamiento de Enguera. Afirmación que no hemos podido verificar.


Lo que sí hemos podido verificar, y esperamos ustedes lo ratifiquen, es la riqueza de vocabulario así como el intenso amor que tenía a su pueblo, a sus gentes, a sus costumbres y a su parla.


Deseamos que esta primera recopilación de sus trabajos, publicados en A Nuestros Jóvenes (años 1945, 1950 y 1951) o Enguera, les ayuden a disfrutar de la mano del recuerdo de tan entrañable enguerino, a la vez que les abra el apetito para nuevas entregas.


domingo, 3 de abril de 2011

Palabras enguerinas IV

El conjunto de palabras, expresiones, charrás, pasaícas, y otras maneras de expresarnos en lo que llamamos la Parla Enguerina, es mucho más amplio y variado de lo que con frecuencia pensamos. Aún sin saberlo, todos los enguerinos poseemos un caudal de palabras propias de nuestro pueblo, heredadas de la familia y del ambiente en el que nos hemos criado.  Si oímos decir: “Las calles están llenas de TOLAÍNOS”, todos entendemos que nos hablan de GORRIONES.


El muestrario de palabras y expresiones enguerinas, extenso y variopinto, abarca todas las facetas de la vida personal, familiar, laboral y social, y se extiende tanto por la geografía de nuestro territorio como por el quehacer diario de las personas, desde los niños hasta los ancianos. Y así, la agüela y el agüelo miman a sus ñetos desde que llevan bolqueros hasta que s’andongan para salir bien guapos a la proseción cuando les toca ir de quintos.
Conocer el tesoro de nuestra Parla, valorarlo y utilizarlo es lo que nos corresponde. A eso van dirigidas estas líneas.

Con estas palabras retoma Matías Aparicio su caudaloso saber sobre nuestra Parla.
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